Llegó el momento de darme por vencida y dejar que si vuelve, vuelva. Anímicamente estoy bien, por fuera. Cuando estoy sola soy otra, lloro, y no puedo sonreír. Me saco esa máscara que oculta mi tristeza y mis lamentos.
Debería recurrir a alguien, debería salvarme yo misma. Debería entregarme. Debería hacer tantas cosas, pero no las hago. Simplemente dejo que todo pase, por ello es que antes pudo ganarme, y tirarme abajo. Pero esta vez no es igual. Ahora sé que ella quiere volver, Ana quiere volver. No va a entrar, no va a poder. Porque ahora, Mia ocupa su lugar.
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